Improvisación, oportunismo, bandazos y desequilibrio emocional de Claudia López fortalecería las candidaturas de Miguel Uribe y Carlos Fernando Galán

La convulsionada situación emocional de la candidata evidencia su afán por llegar sin ningún programa concreto a la alcaldía, y una codicia inusual de exhibicionismo e improvisación, incluso en un país como Colombia.

Con las tendencias actuales, y los procesos de coalición a la alcaldía de Bogotá protagonizados por Miguel Uribe, María Andrea Nieto y Ángela Garzón, la próxima encuesta definiría un notable derrumbe de la candidatura de Claudia López.

En concreto, el convulsionado estado emocional de López, y sus numerosos bandazos cambiando de parecer de acuerdo a su estado de ánimo, constatarían que la polémica activista sería la que más improvisa entre el resto de todos los candidatos.

En contraste, la campaña de Miguel Uribe se muestra sistemáticamente organizada en sus propuestas programáticas, y bien alineada con el conocimiento del joven candidato sobre la administración pública del distrito en todos los proyectos firmados, proyectados, financiados y radicados por Peñalosa. En el caso de Carlos Fernando Galán, su programa de gobierno vendría a ser una adición a las aspiraciones del mismo años atrás, cuando combatió el carrusel de la contratación de Samuel Moreno y denunció la ineficiencia del mismo Moreno y posteriormente de Petro.

En cualquiera de los escenarios, la situación de López es extremadamente preocupante.

Un día afirma que va a denunciar el metro de Peñalosa, al otro día afirma que lo va a construir, un día afirma que Bogotá necesita Metro, al otro que debe ser subterráneo, en redes se presenta como de izquierda, pero en sus trinos ha afirmado incluso ser de “centro derecha”, ataca a Petro pero posteriormente se toma fotos y hace reuniones con él, ataca a Peñalosa luego de haber hecho su carrera en el Peñalosismo, o insulta a Galán para luego reunirse y tomarse fotos.

En suma, la convulsionada situación emocional de la candidata evidencia su afán por llegar sin ningún programa concreto a la alcaldía, y una codicia inusual de exhibicionismo e improvisación, incluso en un país como Colombia.

Faltando 3 meses para la Alcaldía de Bogotá, a pesar de la edad, tanto Miguel Uribe como Carlos Fernando Galán se muestras como candidatos más serios, rigurosos en sus opiniones y responsables con los avances de la capital. Por otra parte, el escenario de López, y sus bandazos semanales, no puede ser más caótico. Con el acelerado derrumbe de su popularidad en las encuestas, no sería ninguna sorpresa el que, a pesar de haber iniciado de primera en los sondeos, pueda terminar de última en las elecciones.

Nuestros anunciantes

Exporenovables

Flower

Flower

Flower



Loading...